Todo cambió con un viaje a Colombia. Ahí descubrió la marroquinería y se enamoró del cuero: su textura, su nobleza, y todo lo que era capaz de crear en manos que ya sabían trabajar lo fino. Trajo a las carteras la misma exigencia de la alta joyería — por eso cada pieza lleva herrajes personalizados diseñados por ella, como joyas que visten el cuero.
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De ese cruce entre joyería y marroquinería nació Carola Guzmán: carteras de producción limitada, diseñadas y confeccionadas en Chile, que ganan carácter con los años. No hacemos accesorios de temporada; hacemos piezas con el mismo rigor de la alta joyería, que envejecen con la nobleza del buen cuero. Puedes intercambiar straps y cadenas, letras y charms para cambiar el look de tu cartera cuantas veces quieras.